5/3/11

PINTORES MEXICANOS: DAVID ALFARO SIQUEIROS

David Alfaro Siqueiros: La política convertida en arte.


David Alfaro Siqueiros, pintor mexicano, (Ciudad de México, 29 de Diciembre de 1896-Cuernavaca, 6 de Enero de 1974). Inicio su formación en La Escuela Nacional preparatoria de la capital y en la Academia de San Carlos de Bellas Artes, para continuar sus estudios en la escuela al aire libre de Santa Anita . Posteriormente formó parte activa de la revolución mexicana, donde participó junto al otro ilustre muralista José Clemente Orozco. Concluido el proceso revolucionario decide viajar por Europa durante tres años (1919-1922), en los que visita Francia, Italia o España y entra en contacto con las vanguardias imperantes. Destaca de su periplo europeo, durante su estancia en la ciudad de Barcelona la publicación en 1921 de un manifiesto acerca de su posición artística. De esta manera se proclama opuesto a las corrientes modernistas del viejo mundo y claro defensor del arte precolombino como fuente de inspiración e influencia directa
Tras la finalización de la Guerra civil mexicana en 1920, y la instauración de un régimen nacionalista revolucionario que presentaba entre sus propuesta la revitalización cultural del país. Siqueiros es requerido por el ministro de Educación Nacional de México José Vasconcelos, razón por la cual retorna y programa una Declaración de principios sociales, políticos y estéticos, ejemplificada en los dos extractos reproducidos a continuación: "Repudiamos la llamada pintura de caballete y todo tipo de arte fomentado por círculo ultraintelectuales porque es aristocrático, y ensalzamos el arte monumental en todas sus formas porque es propiedad pública"..."los creadores de belleza deben hacer el máximo esfuerzo para producir obras de arte ideológicas para su pueblo; el arte no debe seguir siendo la expresión de la satisfacción individual, como lo es actualmente, sino que debe tender a convertirse en un arte educativo y combativo para todos". Intenciones manifiestas que supusieron un tremendo revulsivo en el muralismo mexicano del que es pieza clave junto a Diego Rivera y José Clemente Orozco (pese a pertenecer prácticamente a una generación posterior), constituyendo el grupo de "los tres grandes" dentro del llamado muralismo mexicano.



Diego Rivera (izq) y Siqueiros.

Asimismo es el encargado de planificar el sindicato de técnicos, pintores y escultores, institución de la cual es proclamado líder desde 1922. Momento en el que comienza a ser considerado un símbolo del denominado arte proletario y el más evidente enaltecedor de los ideales revolucionarios tanto desde el punto de vista nacionalista como social. No en vano fue en México donde la relación entre política y arte fue más provechosa, a fin de reelaborar el arte público y redescubrir su identidad como pueblo (referencias a la cultura nativa incluidas).
De profundas convicciones ideológicas de naturaleza comunista centradas en la defensa de condiciones económicas y laborales de los trabajadores, formó parte del subcomité responsable de la organización de la conferencia de la cual surgió la C.S.L.A (Conferencia Sindical Latinoamérica) en 1929. Además de serle reconocidas diversas manifestaciones en su acción política, como fueron: la oposición al arbitraje laboral en los conflictos de trabajo, su cargo como secretario del Partido Comunista mexicano, su participación en la Guerra Civil española a favor del bando republicano en 1937 o el intento de asesinato a León Trosky en 1940. Actividades que conllevaron por un lado su exilio a EEUU allá por 1932, el destierro a Chile de 1940 a 1944 tras el fallido atentado anterior y condenas por su oposición a la política oficial del gobierno las cuales provocaron su ingreso en prisión en más de una ocasión (1930, 1960, 1962-1963).
En lo que respecta al estilo de su obra, podría decirse que es el reflejo de su temperamental carácter y pasional sentido de la vida, de ahí la presencia de: colores vivos, perspectivas acentuadas, fuerte expresividad y monumentalismo (el mural: La marcha de la humanidad en el Poliforum cultural del parque de ciudad de México, posee unas dimensiones de 4600 m2 en los muros y 1600m2 de techo) gran dinamismo en la formas, presencia salvaje del denominado realismo épico o una descarnada crítica en la temática. Su producción de gran fuerza y vitalidad esta plagada de simbolismo y directos significados políticos, manifestándose en torno a ellas una mayor espectacularidad y grandilocuencia sin comparación, con respecto a los demás muralistas.Siendo suya la peculiar visión de unas composiciones murales adaptadas a la arquitectura del edificio en cuestión, en beneficio de la mirada del espectador.

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